Tienen una forma de dirigir muy determinante, con mucha seguridad en conseguir los resultados deseados por su compañía, hasta el punto de empujar lo necesario para hacerlos realidad. Para ellos no existen excusas, ni se permite el descanso o el reconocimiento hasta que no se logre el objetivo perseguido. Estoy hablando de un perfil de dirección muy concreto: El responsable Alfa.

Aunque toda organización tiene normalmente algunos responsables de este tipo, algunas tienen más que otras. Son aquellas que por producto, cultura empresarial o por historia poseen más profesionales con un patrón altamente competitivo y programado a conseguir sus objetivos caiga quien caiga.

En muchos casos, además, son los perfiles más deseados por la propia compañía ya que existe la creencia que con ellos ésta funciona mejor y obtiene mejores resultados. Y de hecho los indicadores y estadísticas puede que incluso así lo prueben. Eso sí, a medio o largo plazo esto se puede volver en contra. Los responsables Alfa pueden causar efectos secundarios en las organizaciones al causar en muchos casos frustración, desmotivación, desconfianza o incluso en algunos casos una alta conflictividad.

Esto normalmente pasa porque el responsable Alfa basa su forma de dirigir en el apego a la tarea por encima de las personas, buscando más satisfacer a la alta dirección que a contribuir al desarrollo y bienestar de las personas de la misma empresa.

La dirección basada en este estilo puede, por lo tanto, llegar a ser muy nociva para la organización si esta perdura en el tiempo. Por ello es del todo necesario entender que ésta tiene siempre fecha de caducidad. En este sentido podríamos decir que venimos de tiempos muy duros a nivel económico y productivo que ha hecho que muchas empresas, con la finalidad de sobrevivir, hayan potenciado e incluso premiado este tipo de liderazgo. Pero, una cosa está clara: Esto no va a durar siempre. Es más, en la realidad actual, donde parece que soplen tiempos de cambio, este modelo de dirigir puede empezar un período de retroceso.

El responsable Alfa2

¿Qué hacer a partir de ahora con el responsable Alfa?

Así pues, ahora parece que los estilos de dirección basados únicamente en el empujar y apretar, no tienen asegurados en un futuro próximo unos buenos retornos de la inversión para los resultados de las empresas.

Si estos perfiles no se reciclan, los empleados con potencial de las compañías no se sentirán a gusto y empezarán a buscar alternativas para sentirse más queridos y a gusto laboralmente. Y así como en los últimos años no lo tenían fácil, a partir de ahora puede que tengan más oportunidades para emigrar.

Ahora por lo tanto es momento para que las compañías empiecen a trabajar para conseguir un liderazgo basado en la exigencia, pero al mismo tiempo comprometido con el desarrollo real y la satisfacción laboral de las personas.

¿Qué se puede hacer en estos casos? Algunas cosas que se pueden considerar para adaptar este tipo de dirección al liderazgo post-crisis son:

  • Asignarles proyectos para que consigan resultados a través del trabajo común y en los cuales no tengan un liderazgo formal, al tener que co-liderar con otras personas.
  • Ofrecerles reconocimiento y recompensarlos por el espíritu de trabajo en equipo que puedan crear, más que por los resultados obtenidos.
  • Comunicar con ellos desde la emoción e invitarles a que ellos hagan lo mismo con los demás, explorando su vulnerabilidad. Expresar desde lo que se siente, y no sólo desde lo que se hace.
  • Asignarles un mentor interno que sea otro responsable o directivo con un perfil de liderazgo más resonante y admirado en la organización por ser un líder-coach.
  • Invitarles a que hagan visitas a otras localizaciones de la compañía, si es factible, para hacer networking y benchmarking conectando con otras formas de liderazgo. Si es posible sería bueno que pudiera vivir otra perspectiva de liderazgo durante un tiempo (un par de semanas mínimo).
  • Ofrecerle la oportunidad a que participe en un proceso de coaching para reflexionar sobre su estilo de liderazgo y probar con nuevos hábitos más sostenibles y productivos para la organización.
  • Potenciar un diálogo entre ellos y sus respectivos responsables para analizar los resultados obtenidos de cada proyecto importante y reflexionar al mismo tiempo acerca del “peaje” pagado en cada caso (disminución confianza, disminución comunicación, falta de soporte emocional o técnico, etc). Es necesario que el responsable Alfa tome conciencia de lo que este peaje va a suponer para conseguir otros objetivos futuros.

Me gustaría acabar este post con una recomendación: Ver la película Family Man. Para ser productivos y felices al mismo tiempo es fundamental buscar un equilibrio entre los distintos roles de nuestra vida. Es bueno para la persona, para su profesión, y también para su entorno vital.

Enric Arola