¿Quién no quiere tener una vida profesional plena y gratificante? ¿Quién no desea disfrutar mientras recibe un sueldo para realizar su rol o función en una empresa? ¿Quién no desea tener una vida laboral que le permita equilibrar su yo-personal con su yo-profesional?

Es fácil pensar que, en la mayoría de los casos, las personas deseamos todo esto. Pero muy a menudo lo acabamos demorando y justificando su ausencia por causas mayores. Al final acabamos dándonos las respuestas que nos dan paz interior para justificar nuestras elecciones.

Lo que ocurre es que muchas veces nos traicionamos y acabamos “comprando” una vida profesional que no nos llena del todo.

El día a día es tan exigente a nivel laboral que no nos deja pensar en ello y empezar a decidir aquello que necesitamos para tener una vida profesional más plena y exitosa.

Para que la inercia no nos lleve a callejones sin salida que sacrifican nuestro bienestar al trabajar, es necesario crear espacios de forma regular para hacer un chequeo de los tres ingredientes clave para tener éxito profesional en relación con la contribución realizada, así como en cuanto a la satisfacción vivida al realizarla.

Greg McKeown en su libro “Esencialismo. Logra el máximo resultado con el mínimo esfuerzo”, explica la importancia de aprender a discernir entre lo poco que es vital (Vital Few) de la gran cantidad de cosas triviales (Trivial Many) que nos inundan en nuestro día a día y nos alejan de lo esencial.

Para explorar lo que es realmente importante y poder focalizarnos en ello no hay otra que escaparse, aunque sea brevemente, del tornado en el que estamos inmersos y poder así discernir el ruido de lo que realmente es relevante.

Hay momentos durante el año que es más fácil poder hacerlo, y uno de ellos es la vuelta de vacaciones. Aprovechar la bajada de revoluciones y la mente fresca para hacer esta exploración es una inversión muy rentable no solo a corto, sino sobre todo a largo plazo, para aumentar el éxito profesional individual.

Así que te propongo que chequees los siguientes tres aspectos que, en equilibrio, repercuten en tu bienestar y éxito profesional.

Aquí van:

 

Talento

 

Talento

¿Mi rol actual en la empresa permite desplegar mi talento?

Es importante sentir que estamos creciendo como profesionales, porque estamos aprendiendo constantemente, y aumentamos nuestra madurez técnica y nuestro liderazgo personal.

Pero también es imprescindible sentir que este crecimiento, o tensión creativa positiva, no nos esté “estirando” más de lo que podemos asumir y digerir. Ya que en estos casos la tensión se convierte en presión difícil de gestionar, y es terreno abonado para el síndrome del impostor.

La tensión creativa da alas a nuestro potencial. La presión reactiva es la carcelera de nuestro talento.

 

Esfuerzo

 

Esfuerzo

¿Estoy sudando la camiseta cada vez que ocupo mi rol o, por el contrario, estoy jugando el partido a medio gas?

Uno de los Cuatro Acuerdos de Miguel Ruiz es el de dar siempre tu mejor versión en lo que hagas. Pero, aunque pensemos que esto es lo que tiene que ser y lo que se espera que hagamos, no lo hacemos por varias razones. Porque no sentimos que se nos reconoce, o porque pensamos que damos más que recibimos, o porque no sentimos que pertenecemos plenamente al entorno laboral actual.

Solo cuando nos esforzamos (sin condiciones) podemos llegar a sentirnos realizados profesionalmente; y cuando esto ocurre, podemos llegar a contribuir de forma exitosa.

El bienestar profesional llega cuando damos nuestra máxima versión jugando para ganar, y dejamos de medir nuestros esfuerzos jugando para no perder.

 

Disfrutar

 

Disfrutar

¿Me lo paso bien ejerciendo mi rol profesional, porque está alineado con mis valores y respeta mi ritmo y necesidades personales?

Aunque no son la mayoría, existen personas que manifiestan que “pagarían por hacer lo que hacen” en su entorno profesional. Obviamente se trata de una expresión para llegar a decir que les encanta hacer lo que hacen, y que para ellas es algo que necesitan seguir haciendo en su vida.

En muchos casos se trata de confluir la pasión, propia por ejemplo de nuestras aficiones, con el deber que requiere el rol.

Por desgracia, muchos profesionales acaban sufriendo aquellas funciones que al inicio les hacían disfrutar. En muchos casos por no saber actualizar y transformar la pasión personal con las posibilidades que nos da el entorno, o por el hecho de llegarnos a “empachar” de un plato que nos apetece mucho pero que hay que saber dosificar para seguir apreciándolo.

Me vienen a la cabeza distintos nombres de famosos cantantes o deportistas que sus declives han venido por no saber equilibrar el disfrute de su profesión.

Necesitamos aprender a disfrutar de forma equilibrada y sostenible, pensando en cómo el disfrute del presente sigue alimentando el disfrute del futuro.

 

Estos tres ingredientes necesitan estar presentes de forma equilibrada al ejercer nuestro rol profesional. Te invito a dibujar una pirámide y colocar cada uno de estos tres aliados del éxito profesional en cada vértice. Luego dentro de la superficie del triángulo marca con una señal donde te encuentras en la actualidad en relación con la intensidad en la que están presentes cada uno de ellos. Lo ideal sería tender al centro ya que indicaría que los tres están igualmente presentes.

 

  • ¿Cuál es tu caso?
  • ¿En cuál de ellos quieres enfocarte más?
  • ¿Qué vas a hacer al respecto?

 

Esquema 3 Ingredientes del Éxito profesional: Talento, Esfuerzo y Diversión

 

 

Gracias por dedicarle unos minutos a honrar tu esencia profesional.

 

Contacta con nosotros si deseas impulsar un liderazgo colectivo y sostenible dentro de tu organización.

 

Enric Arola

Enric Arola