Vuelve un clásico de los primeros días del año: Establecer objetivos. Para que ocurra aquello que deseamos, primero hay que convertirlo en una intención que venga acompañada de un compromiso firme y decidido. Cada mes de enero nos enfrentamos a la misma pregunta: ¿qué queremos que sea diferente este año? Y, sin embargo, pocas veces nos detenemos a pensar que la respuesta no siempre está en las metas concretas, sino en la forma en la que decidimos comportarnos día a día. En este artículo voy a compartirte mis objetivos profesionales para el 2021.

No se trata de objetivos de negocio específicos en forma de acciones o hechos concretos que quiero que pasen. Sino más bien de objetivos en forma de mis comportamientos deseados que quiero que estén presentes durante el año que empieza. Potenciando estos últimos, estoy seguro de que se van a dar los primeros. Esta es, precisamente, una de las claves del liderazgo personal: cuando trabajamos sobre quiénes queremos ser, los resultados concretos tienden a llegar como consecuencia natural, no como el objetivo en sí mismo.

Creo firmemente que cuando ponemos el foco en el «cómo queremos ser» durante un periodo determinado, en lugar de obsesionarnos únicamente con el «qué queremos conseguir«, los resultados llegan de una forma más natural, más alineada y, sobre todo, más sostenible en el tiempo. Los objetivos de comportamiento son, en cierto modo, la semilla de la que germinan los resultados concretos.

Así que ahí va, este es mi mapa de ruta para el 2021.

 

Mis Objetivos Profesionales

 

Simplificaré para gestionar la complejidad

Eliminaré algunas acciones, tareas, hábitos o responsabilidades que han llenado mi mochila, y así dejar espacio para llenarla con cosas nuevas que deseo y necesito.

Trabajaré menos para ser más productivo

Tendré más tiempo para lo que no es trabajo para así tener una vida más equilibrada en todos mis diferentes roles, lo que, sin duda, hará que mi valor añadido como profesional también aumente.

Pararé y pensaré más, con el propósito de ir más rápido

Crearé más espacios para reflexionar más y mejor sobre lo que es importante para mí, mi equipo, y mis clientes, y de esta manera no hacerle el juego únicamente a lo urgente.

 

Me equivocaré más para acertar mejor luego

Arriesgaré en algunas decisiones, siendo fiel a mis intenciones e intuiciones, con la certeza de que, desde la pura autenticidad, añadiré más valor a mi entorno.

 

Me centraré más en mi crecimiento para sostener el crecimiento de los demás

Le dedicaré tiempo a mis necesidades de desarrollo personal y profesional para poder estar más centrado en mi propósito y, de esta manera, servir mejor al equipo y a los clientes.

 

Invertiré más energía en el largo plazo para poder gestionar mejor el corto

Me enfocaré más en las necesidades del futuro para conseguir que las necesidades del presente se puedan cubrir de forma más eficiente y sostenible.

 

Aprenderé e investigaré más para cuestionar creencias

Incrementaré los espacios dedicados al aprendizaje y a la investigación para abrazar nuevos paradigmas y métodos que añadirán más valor.

 

Me divertiré más para trabajar mejor

Seré leal a mi niño interior, y a mi vocación original, para que aumenten mis momentos de diversión y plena satisfacción en el trabajo.

 

Infografía Mis objetivos profesionales para el 2021

 

Decido, pues, poner energía para aterrizar estos objetivos durante el nuevo año.

Te invito a que, si tú también estás definiendo tus propósitos para este año, no te quedes únicamente en la superficie de las metas concretas. Pregúntate qué tipo de persona, de profesional o de líder necesitas ser para que esas metas se conviertan en realidad. Muchas veces, ese es el verdadero punto de partida.

¿Y tú, dónde decides poner tu energía este año?

 

Enric Arola